Hay muchas maneras de entender qué es una terapia, lo que por supuesto no quiere decir que todo vale. Aquí ensayo algunas definiciones:

 

Una terapia es…

…un proceso de autoconocimiento que nos descubrirá verdades profundas sobre nosotros mismos y nuestro mundo.

Una terapia es…

…una aventura compartida entre dos, o más, personas que irá clarificando nuestra vida al hilo de una comunicación sincera y amorosa.

Una terapia es…

…un proceso de crecimiento y de maduración que nos ayude a asumirnos como somos, a contactar con nuestro centro y a liberar nuestro fondo natural de creatividad y de disfrute innato.

Una terapia es…

… la búsqueda de la armonía entre cuerpo, mente, alma y espíritu.

Una terapia es…

…una búsqueda de las claves existenciales que nos permitan llegar a un mayor grado de hondura y de plenitud vital.

Una terapia es…

…un camino interior cuyo destino somos nosotros mismos, un camino que nos conducirá a un horizonte existencial más amplio y luminoso.

Una terapia es…

…la forja de una identidad más válida, más genuina y mejor arraigada, que nos aclare suficientemente, sin deformaciones ni espejismos, quiénes somos.

Una terapia es…

…un periplo épico en el que despertaremos y entrenaremos al héroe mítico que todos llevamos dentro para que, armado de valor y de verdad, se enfrente y derrote a los monstruos que nos habitan.

 

Seguir leyendo: qué es una terapia 2/2

Qué es una terapia psicológica (1/2)
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9 pensamientos en “Qué es una terapia psicológica (1/2)

  • 13 febrero, 2013 a las 18:09
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    Explicado de esta manera ¿A quién no le apetece despertar al héroe mítico que lleva dentro y dejar que cabalgue libre y armandosolamente de valor yverdad? y ¿eso siempre se consigue? ¿ y si nuestro héroe es peor de lo que siempre habíamos imaginado que sería?

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    • 14 febrero, 2013 a las 14:50
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      Hola Paloma. De alguna manera siempre me ha parecido que no merece la pena vivir la vida sino es desde una perspectiva heroica, desde unos valores fuertes y que merezcan la pena. En nuestra existencia siempre nos veremos acosados por el dolor, el sufrimiento, el malestar, etc. Y tenemos que encontrar motivos por los que, a pesar de eso, queramos seguir adelante con fuerza y alegría. Lo importante es que el “héroe” sea un héroe real y no fantaseado, inflado o narcisista. Por eso NUNCA es como habíamos imaginado sino mejor! He visto personas que se creían genios o que fantaseaban con ser grandes revolucionarios o que iban a alcanzar la fama y el éxito (y sin hacer nada). Evidentemente esto es lo contrario a lo que digo. Ese no es el héroe sino el niño que se escapa a su imaginación para no enfrentarse con una vida que aún le supera… El héroe mítico puede ser el portero de mi finca, por ejemplo, al que nunca le he visto quejarse y siempre me recibe con una sonrisa y trabajando silenciosamente por los demás, la madre que atiende amorosa a sus hijos, etc. Es eso “mejor” o “peor” de lo que imaginábamos? Si el portero de mi finca fantaseara con ser un mesías destinado a cambiar el mundo y se frustrara porque claramente no lo es, no me parecería un héroe sino un amargado. El héroe empieza por aceptar la realidad de lo que uno es. Y desde ahí, hasta donde se pueda, ni más ni menos, desde nuestras limitaciones y desde la humildad… Un abrazo y gracias por el comentario que me ha movido a esta reflexión. Bendiciones!

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  • 28 mayo, 2013 a las 22:00
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    Y si ese héroe consigue sentirse héroe unos días pero otros no, sucesivamente? Y si al mínimo contratiempo, le baja el autoestima?

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    • 30 mayo, 2013 a las 10:42
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      Hola Puri, gracias por comentar. Todos tenemos ciclos psíquicos y emocionales. Pero uno de los indicadores más claros de que algo no va bien es que nuestro estado de ánimo fluctúe mucho y más si es por pequeñas cosas. Eso suele ser indicativo, y disculpa que me meta donde no me llaman, de que en realidad el héroe no es tal héroe sino una imagen egoica o narcisista un poco hinchada que se desinfla y se viene abajo ante la más mínima prueba de la realidad. Casi todos hacemos eso, identificarnos con una serie de proyecciones psíquicas idealizadas que no acaban de encajar con la realidad y pretendemos convencernos de que somos así (que es como nos gustaría ser o, más habitual, como otros quieren que seamos). Y, a la mínima, ese gigante con pies de barro se viene abajo y nos sentimos miserables y desgraciados… Lo he visto en casi todos mis casos. Espero que te haya servido. Un abrazo, ánimo y bendiciones

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  • 1 junio, 2013 a las 15:04
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    Hola Rafa. Muchas gracias por tu comentario Vaya!! Que equivocada estaba…yo siempre pensé que todos deberíamos considerarnos héroes como medida de un autoestima elevada y positiva, es decir, el empuje que necesitamos para “comernos” nuestro pequeño mundito, sobre todo cuando sales de tu zona de seguridad. Otra vez muchas gracias por tu comentario, un placer. Puri

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    • 1 junio, 2013 a las 21:16
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      Muchas gracias a ti. Más que equivocación yo diría que es un problema con el significado de la palabra héroe. De hecho, de alguna manera, todos las personas son héroes que tenemos que apechugar con una vida que no comprendemos, llena a veces de dolor y dudas (y muerte) y aún así seguir adelante y encontrar el sentido de todo esto. Cada vez tengo más la impresión de que la mejor manera de tener autoestima es desde la humildad, más que desde la “inflación” del ego. El placer es mío. Gracias otra vez y bendiciones.

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  • Pingback: ¿Qué es una terapia psicológica? (2/2) | Definición | Psicólogo Madrid

  • 7 agosto, 2013 a las 15:45
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    Hola. Acabo de descubrir esta página por casualidad, buscando información sobre terapia. Después de mucho tiempo hace unos meses me decidí a empezar a ir a terapia presencial, primero con una psicóloga – solo una sesión – y después con un psicólogo – tres meses -; finalmente la interrumpí por traslado de domicilio. Me ha costado mucho decidirme a empezarla, tenía mucho estrés y me sentía desbordada; soy muy reservada y me cuesta contarle a alguien qué me pasa, cuando a veces yo misma dudo que me pase algo que no debiera poder resolver yo sola. Así que después de mucho tiempo me decido a ir a terapia y me cuesta horrores, muchos nervios. La primera psico me dijo que tenía una gran resistencia y que me pensara si estaba preparada para recibir terapia, luego lo dejé dos meses y fui a otro, que también me confesó que pensó que lo dejaría, yo también. Creo que la necesito pero reconozco que he tenido muchas dudas de lo que es la terapia, en mi caso cognitivo conductual (soy inconstante y me costaba hacer los autorregistros, muchas veces no los hacía), creo que como me cuesta comuncarme y confiar lo complico todo, dudo de si realmente esto va… tampoco me apetece ir de peregrinaje por todos los psicos… Sin embargo estoy obesionada con el tema, con entender las terapias y sobre todo, qué es eso de la resistencia, porque será normal que te cueste si tu problema es precisamente que eres inconstante, etc etc. Me gustaría mucho no sé encontrar algún libro para leer sobre terapia y sobre todo saber cuando se sabe si realmente la terapia va. Quizás no esté preparada, no sé. Gracias.

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    • 7 agosto, 2013 a las 16:56
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      Hola María, gracias por comentar.

      Buena pregunta la que haces. Es cierto que muchas veces se ve que una terapia puede costar porque la persona se resiste. Pero la pericia y la experiencia del terapeuta tiene que intentar luchar contra esa resistencia. De hecho, en todos los procesos de cambio hay que enfrentarse a ellas porque en el fondo nadie quiere cambiar, madurar, asumir la verdad y responsabilizarse de sí mismos.

      Normalmente estas resistencias vienen al final de la terapia, cuando literalmente, tienes a la persona acorralada contra las cuerdas y su única salida ya es “hacia arriba”, hacia la integración, la madurez y la salud.

      A veces las resistencias vienen al principio y si se “ganan” puede que luego todo resulte muy fácil. Las resistencias pueden ser a la persona, a la terapia, al cambio o al método. Y a veces con razón! Puede que el terapeuta no esté acertando con el método correcto o que no haya un buen feeling con él, pero eso no es una resistencia, sino un error del psicólogo o una mala elección de terapeuta.

      Desde mi punto de vista, las escuelas que mejor preparadas están para enfrentarse a las resistencias son la psicoanalítica (pero no desde enfoques demasiado rígidos) y las humanistas.

      Por tu e-mail, a mí no me parece que tengas muchas resistencias. A lo mejor es que pones “a prueba” inconscientemente al terapeuta a ver si una persona válida y de confianza con la que poder abrirte realmente. Esto es muy habitual y normalmente necesario, ya que tu inconsciente sabe que en una terapia te vas a jugar mucho y necesitas una persona que sepa responder y respetarte.

      Si hay muchas resistencias, un buen profesional tendría que saber “atacar” por la espalda si no se puede de frente, pero, por tu e-mail y tu búsqueda está claro que, en el fondo, quieres iniciar un proceso de cambio y transformación. A mí no me parece que seas demasiado resistentiva… Ánimo, a veces no es fácil encontrar la persona adecuada con la que se una buena alianza terapéutica y un vínculo de genuina confianza. Búscalo y a por todas. Y, en el fondo, tienes en ti misma todos los recursos necesarios para cambiar…

      un abrazo y espero haberte sido útil, disculpa mi falta de tiempo para responderte más a fondo. Bendiciones.

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