(Del prólogo del libro “Las Enfermedades Mentales No Existen… Son Los Padres”:

Filosofía ácida

Rafa MillánMi vocación es comprender y ayudar a los que sufren. Y creo, sinceramente, que este libro puede ser útil, aunque todo el universo biempensante me salte a la yugular. Es más, aceptaré encantado este «efecto secundario» si consigo que estas páginas te sirvan de algo. Entonces, por tópico que suene, habrá merecido la pena.

Antes de seguir, déjame hacerte una concesión y una promesa. Primero, intentaré devolverte el favor que me haces leyéndome. Es decir, seré lo más claro y directo (y divertido) que pueda. Ni tú ni yo tenemos tiempo que perder. Y además seré sincero, brutalmente sincero, incluso un poco provocador, con tu permiso. Lo último que quiero es aburrirte. Llámalo cortesía de escritor.

Por eso he planeado este libro en un tono particular, a la vez, desde la reflexión filosófica (al alcance de todos) y desde el humor ácido. Así que, literariamente hablando, su género es Filosofía Ácida.

Creo que disfrutaremos el cóctel.

He dividido esta obra en dos partes. En la primera, «Las Enfermedades Mentales No Existen…», desmontaremos la idea de enfermedad mental, y de la psiquiatría y la psicología. Que ahí es nada.

Nos enfrentaremos a prejuicios tan arraigados que habrá que abrirse camino como en una selva virgen, en espiral y a machetazos, con aproximaciones sucesivas y atacando por todos los frentes a la vez para no dar tiempo a que el enemigo se rearme.

Espero, sinceramente, que mi argumentación te parezca original e interesante. Que yo sepa, nadie (o muy pocos) se han atrevido con una crítica tan amplia (aunque está en la punta de la lengua de todos). Y no es una crítica solo teórica sino cocinada a fuego lento después de más de una década de práctica intensiva.

En la segunda parte «… Son Los Padres», construiré mi propio edificio, mi visión de las cosas desde mi experiencia personal como terapeuta. Aquí explicaremos claramente qué es la «enfermedad mental», cómo se manifiesta y cómo superarla, con ejemplos y casos concretos y reales extraídos de mi consulta (con permiso de los implicados). Aquí es donde de verdad voy a mojarme.

Las dos partes no están separadas limpiamente, sino que hay algo de la primera en la segunda y algo de la segunda en la primera, como en el símbolo del Yin y el Yang.

¡Ah! Una última advertencia.

La mayor parte de las cosas que voy a contarte es (corregida y aumentada) lo que les digo a mis consultantes en las primeras sesiones. Así que, a partir de ahora, y sintiéndolo mucho, considérate mi paciente.

Algunos hasta me lo han agradecido.

Filosofía ácida (del Libro Las Enfermedades Mentales No Existen…)

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