Desde mi punto de vista todas las personas somos únicas, por lo que no valen los tratamientos “estándar”. Al contrario, lo ideal sería diseñar un modelo personalizado para cada caso, teniendo además los reflejos necesarios como para adaptarlo a cada nueva circunstancia de la vida, siempre cambiante, de una persona.

 

En psicoterapia es muy arriesgado generalizar. Lo que para uno es una cura para otro puede ser un veneno. Por eso habrá que ir decantando el modelo a fuego lento. En un diálogo mutuo, yo como terapeuta y tú como paciente, iremos explorando el terreno sobre la marcha y planteando las reglas de juego, los recursos y posibilidades de los que disponemos, hasta que las ideas vayan cristalizando, sin forzar las cosas ni esperar demasiado. El diseño del tratamiento llegará a su tiempo, ni antes ni después, caerá en su momento como un fruto maduro.

Lo que para uno es una cura para otro puede ser un veneno

Habrá que recurrir (o no) a las técnicas de escuela según se vayan necesitando y planteando objetivos adecuados para ti. Pero, por la propia naturaleza de la terapia (en el fondo somos libres, aunque esa libertad se encuentre ahora obturada) no puede haber reglas seguras, hojas de ruta, ni itinerarios prefijados.

 

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http://www.madridpsicologia.com/como-entiendo-la-terapia-13/

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¿Cómo entiendo la terapia? (1/3)
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