Causas de la ansiedad. Factores psicológicos individuales.

La avería de un coche o de un ordenador suele tener una causa única e identificable (“clara y distinta”). Incluso la mayoría de las enfermedades orgánicas tienen una causa que puede aislarse y tratarse adecuadamente. Es más, es esa misma causa (y no los síntomas) lo que distingue a unas enfermedades de otras. No es lo mismo tener un tumor en el estómago, una úlcera, o una indigestión porque la causa (y por tanto la enfermedad es distinta) aunque las tres cosas tengan el mismo sińtoma:  dolor de tripa.

Con la ansiedad no ocurre así. Como todos los procesos humanos, la ansiedad es una resultante complejísima de una gran cantidad de factores externos e internos, individuales y sociales, combinados de una manera única y específica para cada caso. Además en cualquier psicopatología intervienen dimensiones o niveles muy diversos: psicológicos, emocionales, cognitivos, existenciales (falta de sentido…) y hasta espirituales.

Así que, definitivamente no. A no ser que hablemos metafóricamente, la ansiedad no es una “avería” o una “enfermedad”. Es otra cosa, algo de un orden mucho más complejo.

Así que tendremos que ir entendiéndola por partes, en aproximaciones sucesivas y por diversos frentes de ataque. En este artículo repasaremos algunos de los factores individuales. Si bien debe quedar muy claro que esta no es más que la mitad de la historia y sólo en un encaje social adecuado tomarán sentido la mayoría de los elementos de los que hablaremos a continuación.

Al hilo de lo que venimos diciendo, no estaría de más empezar aclarando un punto importante. Cada vez estoy más seguro de que hay muy pocas “psicopatologías” (a lo mejor sólo una… ¡o ninguna!), pero se presentan en formas muy diversas como el monstruo de las mil caras.

Por eso, cuando me he puesto a reflexionar sobre las causas de la ansiedad, me he dado cuenta de que estas mismas “causas” podrían aplicarse a muchas otras problemáticas: depresión, obsesiones, etc. Ya que aunque el espectro de los mal llamados trastornos psíquicos difieran en un nivel superficial, son similares en lo profundo. De hecho, se podría sentar la tesis de que todo los desajustes emocionales son, en el fondo, muy parecidos. Así que me corrijo, más que el monstruo de las mil caras la psicopatología es el monstruo de las mil máscaras.

Y ahora entremos directamente en materia.

Factores individuales que provocan ansiedad (extraídos de mi propia experiencia):

Lo más claro y que he visto en todos los casos: dificultades para acabar de madurar y asumir una identidad adulta, autónoma y plenamente responsable tanto de sus decisiones (y sus consecuencias) como de sus estados de ánimo. Es decir, cierto grado de inmadurez o de infantilismo narcisista.

Y esto generado por: distorsiones en la comunicación afectiva con figuras relevantes, casi siempre los padres o familiares cercanos, que han impedido una correcta maduración de todos los elementos psicológicos y emocionales. La maduración también puede verse perturbada por vivencias muy traumáticas.

El resultado es una identidad frágil e inmadura que puede manifestarse de dos maneras opuestas.

Por una parte, puede mostrarse como una personalidad blanda y vaporosa, “poco hecha”, incapaz de enfrentarse a los problemas del mundo real, insegura, que “no da la talla” o que “no puede con todo”, que se siente “desbordada” y se derrumba cuando la realidad muestra sus aristas más duras. Y claro que esto genera “ansiedad” o angustia a cualquiera.

O, por el contrario la personalidad puede intentar sobrecompensar estas carencias y disfrazarse de lo contrario, mostrando una excesiva seguridad en sí misma. Pero es una seguridad de cartón-piedra que se delata por ser demasiado rígida e inflexible, cuando no agresiva. En seguida se nota que intenta tapar manicamanete una inseguridad de fondo.

Este tipo de personalidades suelen ser excesivamente rígidas. No admiten ni un error propio (perfeccionismo) ni ajeno (idealismo). Y a veces se enorgullecen de un férreo (pero persecutorio) sentido de la justicia.

Algunos se repiten a sí mismos una y otra vez una larga serie de “debería”, de “tengo que” o de “hay que…” que le ametrallan machaconamente y le hacen sentirse incapaz de una conducta efectiva. Quedan como paralizados, bloqueados, cortocircuitados entre dos fuerzas opuestas. Pero con estos “debería” se escapan a la fantasía, lo que les tranquiliza y eviten que se enfrenten a la inquietante realidad de la que intentan escapara a cualquier precio…

En cualquier caso, siempre se observa una identidad frágil (ya sea por exceso o por defecto, por más o por menos) que no acaba de saber quién es o lo que quiere y que se deja arrastrar por corrientes de opinión o por relaciones dependenciales.

Y, por supuesto, se puede ir saltando de un extremo al otro (“bipolaridad”), mostrando una conduzca zigzagueante y desconcertante, como una bola de pinball.

Hay otras muchas posibilidades (tantas como personas). Sólo estoy apuntando algunas de las que me he ido encontrando en mi práctica terapéutica. Otra que ahora recuerdo es una persona que no sepa expresar adecuadamente (canalizadamente) su propia agresividad, de tal manera que se le quede dentro, como “haciendo mala sangre” hasta que salga en forma explosiva como un ataque de ira o de pánico, por ejemplo.

Lo que nunca falta es un cierto grado de narcisismo. El narcisista es el que prefiere la apariencia a lo real. Es decir siente una gran preocupación por el qué dirán o el qué pensarán los demás. El narcisista se ocupa de construir una (falsa) imagen de sí mismo de la que (como en el mito clásico) se enamora, y que defiende a capa y espada (caiga quien caiga).

Muchas veces el narcisista fantasea (a veces de manera inconsciente) con escenas en las que es el mejor o el protagonista y es alabado o admirado por todos. En ocasiones y paradójicamente se fantasea con ser el más humilde y el más altruista. Y esto, cuando se descubre, resulta tan contradictorio que parece un chiste. O, hasta se puede ser el mejor en ser el peor. Es decir, el que más sufre y el que peor lo pasa, el más “incurable” (título al que han optado varios de mis pacientes), etc. Y esto ya es ser el mejor en algo. Y defienden su condición de “enfermos” incurables por encima de cualquier otra cosa.

Otros intentan adaptarse a la opinión y la expectativa de los demás. Y al final, no saben quienes son ni lo que creerse y se deja influir o manipular por opiniones diversas y contrapuestas. Pero cuando “todo vale” (ya que no tienen un criterio propio), a la vez, nada es firme ni cierto y eso genera una gran inseguridad, que puede vivirse como angustia y ansiedad. Están desconectados de sí mismos, de su propio criterio.

Resumiendo. El problema es de una identidad inadecuada (inmadura, frágil, falsa, demasiado rígida, que prefiere “dar imagen” o “aparentar”…) y trufada de narcisismo. En otras palabras, el problema, como siempre, es preferir (inconscientemente) una mentira a la verdad.

Pero, precisamente porque es mentira, esa identidad y esa falsa imagen narcisista hacen aguas por todas partes y siempre están en riesgo de resquebrajarse y venirse abajo. Y éste es el principal miedo del “narcisista” o del ansioso. Y, por supuesto, cada vez que ocurre algo que le recuerda la “mentira” en la que vive (y que contradice sus secretas fantasías), siente una intensa ansiedad, es decir un “miedo (aparentemente) sin objeto”.

En realidad lo que teme es quedarse “desnudo” ante sí mismo y ante el mundo sin esa imagen megalómana tan trabajosamente construida y mantenida. Es decir, ser “pillado” en la elaborada mentira en la que uno mismo se ha ido metiendo y en la que se atrincheran defensivamente.

Ojo, con esto no quiero decir que el paciente sea un mentiroso o que él mismo sea consciente de esa mentira. No. Todo lo contrario, la mentira se la han hecho tragar literalmente. Se la han metido, se la han colado como de contrabando y, al principio de la terapia, la propia persona no sabe qué es lo que le pasa. Por eso dice sentir ansiedad, que es una sensación angustiosa aparentemente inmotivada. Pero, si la terapia va bien, poco a poco se puede ir descubriendo el origen de la mentira, desmontando los sesgos que han perturbado la cimentación de su carácter y deshaciendo la falsedad que, como un “alien”, se nos ha colado dentro de nuestro sistema emocional.

No quiero acabar el artículo sin comentar otro mecanismos que he visto en varios casos. La ansiedad viene provocada por un “miedo a la muerte” que muchas veces lleva a la persona incluso a visitar el hospital (de donde la despacharán con un valium y una palmadita en la espalda, cuando no con una cita con el psiquiatra). En mi experiencia, este miedo a la muerte esconde un miedo a la vida. A que nos llegue la muerte sin haber empezado a vivir en serio ya que (por todo lo que estamos exponiendo), la persona no acaba de poder ser ella misma.

Recuerdo un caso de una chica joven y sana a la que todo el mundo intentaba convencer de que no se iba a morir cada vez que le venía un ataque. El primer día tuvo uno en mi consulta (lo que es habitual) y yo intenté el procedimiento opuesto y paradójico. Le dije que claro que se iba a morir y que cuando le viniera (tal vez ahora mismo o tal vez en 90 años) siempre la pillaría desprevenida, por lo que lo único que nos quedaba era intentar vivir nuestra vida consecuentemente hasta que nos dure. Como le dice Gandalf a Frodo, no elegimos el tiempo que nos han asignado, pero sí elegimos qué hacer con ese tiempo.

La chica se quedo alucinada y me dijo que nunca le habían hablado así (es decir, con la verdad por delante) en un mundo que oculta la muerte detrás de una cortina (pero es un cadáver que, literalmente, no se deja esconder). El ataque de pánico se le cortó radicalmente y comenzamos la terapia que fue breve y fecunda. Prácticamente esa única intervención (bien llevada y emocionalizada) fue la “cura”.

En próximos artículos seguiremos analizando la ansiedad desde una perspectiva social (que tal vez sea la más importante), inconsciente (sueños típicos…) y existencial (falta de sentido, angustia ante la libertad o ante el tiempo perdido…).

Y luego veremos cómo se disparan los ataques una vez instalada la ansiedad y propondremos técnicas para irla enfrentando.

Causas de la Ansiedad. Factores psicológicos individuales.

23 pensamientos en “Causas de la Ansiedad. Factores psicológicos individuales.

  • 25 enero, 2013 a las 1:52
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    Buenas noches, en mi opinión, y sin ánimo de ofender, ese razonamiento sobre las causas de la ansiedad me parece algo simplista. La ansiedad no siempre nace a raíz de poseer una personalidad narcisista que te hace vivir en una “mentira”. Podría explicarse también como una mala regulación en el “termostato” del miedo. Debido a una inseguridad latente, seguramente fruto de alguna experiencia traumática o del (mal)trato recibido en la infancia por parte de las figuras de apego. Esto provocaría un estado de alerta constante, con manifestación de los síntomas de la ansiedad (palpitaciones, sensación de ahogo, calor/frío, debilidad, hormigueo, etc.) debido a un sentimiento de vulnerabilidad absoluta.

    Saludos.

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    • 25 enero, 2013 a las 2:05
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      Hola María, gracias por comentar. No me ofendes, al contrario me alegra que comentes con tanta claridad y capacidad de síntesis. Lo que me sorprende es que estoy totalmente de acuerdo con lo que dices. He debido explicarme mal. Ya que eso que describes es justo a lo que llamo “vivir en una mentira”. En todas las patologías (y no me gusta llamarlas así) siempre he visto claramente una distorsión de la realidad interna o externa y casi siempre (excepto traumas muy fuertes posteriores o alguna situación especial) debido a un problema con las figuras de apego en la infancia (que suelen ser los padres).

      Un sentimiento de vulnerabilidad absoluta (como tú misma lo escribes) es claramente un sentimiento inflado, exagerado o distorsionado. Es decir no es real, es una “mentira”. Lo de que la “mentira” enferma y la “verdad” cura lo digo en ese sentido. Sólo ser realista con uno mismo, con el mundo y con los demás y poner cada cosa en su sitio atreviéndose a un análisis de conciencia muy profundo renunciando a las mentiras, prejuicios, sesgos, atribuciones erróneas, bloqueos, proyecciones inconscientes (todas ellas “mentiras”), en la medida que se pueda es la única forma de vivir en la salud. Al menos de intentarlo ya que desde uno mismo es muy difícil verse los escotomas y puntos ciegos.

      Lo del narcisismo yo siempre lo he visto en mi experiencia práctica, incluso en casos de personalidades muy lábiles o miedosas o con la llamada “baja autoestima”. Pero narcisismo no es creer que yo soy el mejor y que si la realidad no me lo demuestra todo el tiempo me siento mal (deprimido, ansioso o lo que sea). No. Ese es un caso muy concreto el falico-narcisista y casi en caricatura. El narcisismo, como yo lo entiendo, es tener una FALSA imagen de uno mismo que hay que defender (porque es falsa) y en la que nos miramos para ganar identidad. Alguien como tu describes que tiene una falsa autoimagen debido a una inseguridad latente, tiene rasgos narcisistas. Vivir en una “mentira” o en una ficción neurótica es casi lo mismo que decir que hay elementos narcisistas, es decir, una distorsión en la autoimagen con la que falsamente uno se identifica.

      Es más lo que me describes incluye un narcisismo. De hecho cualquier forma de no ser realista (estar en la “verdad”), como por ejemplo un miedo exagerado, es ficticio y todo lo ficticio es narcisista.

      Y más aún, como aceptan casi todos los psicoanalistas, incluso las personas maduras y sanas siempre conservan un cierto grado de narcisismo. Sino serían santos, místicos o algo parecido… pero ese ya es otro tema.

      Espero que me respondas y podamos seguir dialogando, aunque voy a un congreso hasta el martes, pero en cuanto pueda será un placer responderte y corregirme si me equivoco, ya que concibo mi práctica como un continuo intento de mejorar mi técnica y mi teoría.

      Un saludo y gracias de nuevo.

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  • 20 mayo, 2013 a las 2:54
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    hola, estoy casado con un persona que definitivamente se derrumba apenas ve que la situación no va bien.y va agregado de lloro y depresión en general. al parecer por sus padres que se separaron .y no le enseñaron creo yo; el suficiente temperamento para afrontar todas las situaciones que en la vida debía afrontar. que creen que debería hacer al respecto. ademas de llevarla al profesional.
    gracias

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    • 27 mayo, 2013 a las 10:24
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      Hola Miguel Ángel, muchas gracias por tu comentario. Es muy difícil estar casado con una persona que no acaba de encontrar su identidad o que tiene síntomas de alguna problemática emocional. Oajalá podáis encontrar la manera de superarlo. Normalmente en estos casos la pareja no puede hacer mucho. Es difícil daros una recomendación sin conoceros. A veces puede ser útil que tú le ayudes a apuntalar el carácter, reforzándola cuando esté fuerte y no prestándole atención cuando esté débil (que es lo contrario de lo que solemos hacer). En el fondo son partes infantiles no resueltas (por la separación o por lo que sea) por lo que tienes que relacionarte con esa parte “neurótica” de ella como con un niño. Puedes ver capítulos de la serie Supernanny, para intentar comprender un poco mejor lo que te digo. Y luego complementarlo con la necesaria asistencia emocional, que ella sepa que puede contar contigo, pero que no le vas a pasar todo es lo mejor. En cualquier caso, ánimo y fuerza. Y gracias de nuevo. Bendiciones

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  • 19 octubre, 2013 a las 20:48
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    Rafa.

    te felicito por este artículo, se que ha sido de ayuda a quien lo ha leido, como pastor de una iglesia cristiana, se que cuando una persona reconoce sus carencias y debilidades puede ser auxiliada, mientras se mienta a si misma y a los demas sera muy dificil el cambio y mejoría. no se si creeas en Dios y Cristo. pero te deseo lo mejor y que Dios te bendiga. freternalmente Julio C. Jaime

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  • 26 agosto, 2014 a las 17:19
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    Vivimos en un mundo de locos, en continua tensión, en una época de crisis económica, en una cultura de consumo y de querer vivir por encima de nuestras posibilidades… ¿Quién no ha sufrido alguna crisis de ansiedad?

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    • 31 agosto, 2014 a las 13:05
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      Así es. El mundo actual, por diferentes motivos, es de los muy negligente emocionalmente hablando aunque sea muy eficaz en otros ámbitos, por eso la mayoría de la gente tiene, de vez en cuando, crisis psicológicas hasta tal punto de que ya lo vemos como algo normal y casi necesario. Bendiciones y gracias por el comentario.

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  • 18 octubre, 2014 a las 18:26
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    la verdad yo estoy atravesando por una crisis y hago terapia porque el cuerpo comenzo a manifestarse de tal modo que senti que no podia controlar y me generaba tal panico que me angustiba , la pregunta es cuando uno logra entender que es un miedo irrasional ? y por que es el inconciente nos hace padecer esos simtomas ,paresco una detective privada buscando el culpable cuando en realidad no se si existe ?

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    • 18 octubre, 2014 a las 20:04
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      Hola, gracias por escribir. Me gusta tu comentario porque en cierto sentido la ansiedad no es irracional sino que cuando una persona cuenta su vida suele ser claro por qué está ahí. Pero no te obsesiones mucho con buscar una causa única. Puede ser una suma de muchas cosas. Lo más común es una especie de incapacidad de hacerse cargo madura y responsablemente de algún aspecto de la vida. Si no, mira en tus sueños, puede que ahí esté la clave que te falta. El inconsciente nos hace padecer síntomas precisamente para que vayamos por el buen camino, no son malos en sí mismos, como el dolor físico no es malo, sino un aviso de que hay algo en la forma en la que vivimos y nos relacionamos con los demás o con nosotros mismos que no es del todo adecuado. Un abrazo, ánimo y no te rindas. Bendiciones

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  • 17 noviembre, 2014 a las 19:26
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    hola,me pareció muy interesante tu articulo,mientras leia cada palabra me identificaba con lo que decias,quisiera contarte que lamentablemente acabo de pasar por una crisis emocional,desde hace tres meses comence a sentir todos los sintomas de una ansiedad generalizada y en el primer mes fue donde mas sufri casi me vuelvo loca,me sentia terriblemente mal,con preocupaciones culpas y miedos y todos ellos se enfocaban sobretodo en mi relacion con mi pareja,pero luego comence a sentirme mejor y fui descubriendo que todos estos miedos se originaban en mi interior debido a mis recuerdos de la niñez,donde algunos son episodios de violencia y maltrato psicologico,bueno luego como digo comencé de a pocos a sentirme mejor y ahora ya pasados tres meses me siento mejor,pero aun no se si decir con plena certeza que ya termino esa crisis emocional,porque aun tengo esos miedos culpas y preocupaciones pero por cualquier pensamiento que se me pase por la cabeza,y en parte soy consciente de que tengo un problema,que esto no es normal,porque en la realidad siento que la relacion con mi novio es excelente de respeto amor confianza y apoyo,pero es como si mi mente estuviera distorsionando la realidad mediante pensamientos negativos que no me dejan tranquila,por eso creo que aun no termina esta crisis o ansiedad,y bueno solo quisera saber tu opinion acerca de mi caso y saber si puedo llegar a recuperarme,porque siento que tengo todo para ser feliz pero son estos traumas vividos en mi infancia los que han dejado secuelas dañinas en mi que aun no me dejan seguir mi vida con normalidad,espero tu respuesta y gracias de antemano por ello.

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    • 17 noviembre, 2014 a las 20:57
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      Hola Juliana, muchas gracias por escribirme y por tus palabras. Es interesante tu caso, porque tú misma has ido tomando conciencia de que gran parte de la realidad (sobre todo la realidad emocional) la vivimos a través de un “filtro” que la distorsiona.

      Y eso, en mi experiencia, suele ocurrir como cuentas sobre todo con la pareja y el filtro es el que se formó en la infancia, especialmente, según fueron las relaciones con las figuras relevantes (padres…) y si hubo traumas (que, de un modo u otro casi siempre los hay).

      Seguramente eso que experimentas sea debido a las carencias emocionales de tu infancia (a veces el “exceso” también es una “carencia”) y de alguna manera tu inconsciente esté intentando reproducir el patrón.

      No huyas de tus sentimientos, acéptalos como propios y a partir de ahí, desde la completa aceptación podrás cambiarlos, pero no antes.

      Y, ten esperanza, siempre se puede cambiar. Te lo digo por experiencia. Un abrazo, gracias de nuevo y bendiciones.

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  • 22 noviembre, 2014 a las 5:41
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    hola rafa milian:

    soy janeth tengo 30 años soy soltera, recien ahora estoy investigando sobre este tema, porque me he dado cuenta que tengo unos sintomas de los que no he sido muy conciente. como por ejemplo: tener emociones mas elevadas de afliccion ante situaciones nuevas.
    aveces hablo mucho, aveces no hablo con la gente nada, pienso seguido en alguna situacion o alguien que se que me provoca miedo o me angustia su presencia, me presiona el pecho, regularmente, soy vergonzosa tambien.
    recien veo que esas cosas se han vuelto parte de mi mundo interior ,pero por fuera fingo que todo esta bien sim embargo son momentos penosos para mi he tomado citas con psicologos pero siempre lo dejo agradeceria una respuesta espero no sean tan malas noticias para mi dame una opinion sincera pero con optimismo please, gracias.

    atte
    janeth

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    • 22 noviembre, 2014 a las 20:30
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      Hola Janet, gracias por escribirme. Es difícil aconsejarte sin conocerte. Pero por lo que me dices te diría que intentes ser tú misma de la manera más auténtica posible. Por lo menos por ahora, provisionalmente, no te “adaptes” a los demás o a lo que se supone que debes hacer o pensar. Atrévete a mostrarte como te sientas. Sé de una pieza. Aunque tengas que mostrar tristeza. Es mejor eso que “fingir” que estás bien cuando no es así. No te traiciones a ti misma. Por lo demás, sí parece que podría beneficiarte una terapia o profundizar de algún modo en tu mundo emocional para entenderlo mejor. Y, por supuesto, ánimo, lo que te pasa tiene solución y, en el fondo, el remedio está dentro de ti. Un abrazo, gracias de nuevo y bendiciones!

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  • 24 diciembre, 2014 a las 13:14
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    Excelente artículo. Coincido en que el hecho de no haber llegado a un punto de maduración es uno de los principales factores que pueden generar ansiedad, el no saber afrontar la situaciones de forma adecuada y sin saber o entender lo que conlleva.

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    • 26 diciembre, 2014 a las 13:56
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      Muchas gracias! Sí, en mi experiencia la madurez ha sido la clave en la mayoría de los casos. Aunque, por supuesto no en todos, ya que cada persona es única. Y muchas veces lo que impide madurar es una infancia demasiado traumática. De alguna manera, matizando un poco el artículo, es como si la persona no tuviera la culpa de lo que le ocurre pero sí la responsabilidad. UN saludo, gracias de nuevo y bendiciones

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  • 28 abril, 2015 a las 19:14
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    hola que tal,he dejado ya hace algunos meses un comentario sobre tu articulo que me gusto mucho y de igual forma tu respuesta,no se si sea insistente pero queria hacer una consulta,espero puedas responderme..pues bueno hace tiempo te comente que sufri una crisis muy fuerte asociada a la ansiedad,y pasado algunos meses tuve una mejoria,y ahora me siento un tanto mejor en general como si hubiera reconocido el problema y ya se a que me estoy enfrentando y eso me hace sentir mejor;fui aun psicologo pero no pude continuar con el tratamiento por diversos motivos.El problema es que siento que otra vez estoy recayendo en lo mismo pero ahora sabiendo a que me enfrento y trato de hacerle frente dia a dia,pero siento que vuelven a mi mente ideas negativas repetitivas,preocupaciones,miedos,imaginaciones de cosas que podrian pasar etc.todo enfocado en mi relacion de pareja;esto radica en la molestia de mi novio por un joven con el que yo tuve un afer antes de que mi novio y yo iniciaramos nuestra relacion,no tuve ninguna relacion formal con aquel joven solo hubo un par de besos,mi novio era mi mejor amigo en ese entonces y ambos ni imaginabamos que llegariamos a estar juntos,pero pasado el tiempo mi novio comenzo a reprocharme y discutir por este episodio de mi vida,como si recordara siempre eso como una mancha en mi,y me ha hecho sentir culpable por ello,yo pienso que aquel episodio en mi vida quedo en el pasado que fue antes de que mi novio y yo estuvieramos juntos,y no entiendo porque pasado el tiempo cada vez que ve a aquel joven o cada vez que algo le hace acordar de eso el me trata mal,se enoja conmigo y me lo reprocha,cuando yo ni le doy motivos,mas bien evado a aquel joven siempre por respeto a mi relacion y porque para mi es un asunto pasado.Ahora tengo la mala suerte de encontrarmelo seguido en clases a aquel joven y lo evado totalmente,pero siento que hay una presion que mi novio ejerce en mi aun sin estar presente,como si todo el tiempo yo sola me sintiera culpable,y mi mente conmienza a emitir esas ideas repetitivas que me hacen sentir mal,comienzo a recordar,a preocuparme por si se acerca a mi,por si me habla,etc, y pienso en este tema casi todo el dia y yo siento que es porque tengo miedo de que se de alguna ciscunstancia en la que sin que yo quiera mi novio se moleste conmigo por este tema,tengo el miedo constante de que se enoje conmigo,aunque ya lo hablamos y el me prometio no enfadarse mas por esto,siento que soy yo sola la que se preocupa,la que tiene miedo,la que se siente culpable,y no se que hacer,a veces quisiera borrar mi pasado para no seguir atormentada por este problema,igual yo creo que mi novio es injusto conmigo porque el es el unico novio que he tenido,nunca tuve ninguna relacion seria ni de enamorados ni de nada,solo con mi novio;todos los episodios pasados en mi vida han sido solo flirteos que considero no son nada en mi vida mas que errores,pero me siento mal de seguir arrastrando este episodio que en mi vida actual me tiene perturbada,quisiera por favor que me des un consejo sobre esto,dentro de todo yo considero que todo esta bien en mi relacion y que nos amamos,pero este el problema mas fuerte que no me deja seguir y que esta haciendo que le tenga miedo a mi novio,miedo a sus palabras a que me hiera a que se vaya de mi por un tema tan tonto,y todo esto hace que tenga temor tambien a comunicarle mis sentimientos e ideas con normalidad,todo por temor a que se enoje,espero tu respuesta que creo sera acertadisima y me ayudara,gracias de antemano por esuchar mi caso

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    • 29 abril, 2015 a las 12:41
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      Hola Juliana, gracias por escribirme y por tu confianza, una vez más.

      El pasado no hay que cambiarlo, hay que afrontarlo. No puedes estar arrepentida de lo que has sido o de lo que has hecho. Haber tenido “flirteos” (o lo que sea) en el pasado no es un error, son episodios de tu vida que te han convertido en quien eres y que forman parte de ti.

      No puedes, ni debes, negar el pasado. El problema no es que te hayas besado con un chico o no. El problema es por qué le afecta tanto a tu novio. Es difícil saberlo, pero seguramente él tenga que afrontar carencias emocionales propias. Si estuviera realmente seguro de sí mismo, no tendría esos celos.

      Tú no tienes que cambiar, creo yo. Es él quien te aceptarte como eres, entera y verdadera, con tu pasado, tus aciertos y tus errores. ¿Acaso él no ha besado a ninguna chica antes que tú? ¿por qué siente esa necesidad de “pureza” y “exclusividad”? Seguramente sea por un complejo de inferioridad (más o menos enmascarado) o porque él mismo, en ocasiones, sí que haya pensado en estar con otras. Seguramente este proyectando en ti, lo que él ve mal en sí mismo. Es lo más habitual.

      La “pureza” no existe en la vida real. Que te acepte o que te deje, pero que no te vuelva loca. Y tú intenta colocarte a ti misma y a tu dignidad lo primero.

      Por desgracia lo que me cuentas es bastante habitual. He visto ya muchos casos así. Y normalmente aunque la que sufre más suele ser la mujer, el problema es de los dos, y, casi siempre, más de él.

      Siento no poder ayudarte más sin conocer el caso más a fondo. Un saludo, mucho ánimo y muchas gracias de nuevo.

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  • 11 mayo, 2015 a las 19:28
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    Hola! Me ha gustado tu articulo 🙂
    Llevo 8 meses desde que empece con el tema de la ansiedad, y desde hace un par de meses o 3 o así mas que malestar físico es mental, como son la sensación de irrealidad, sentir que no tengo la mente en su sitio, etc. Llevo un mes con una psicóloga particular ya que el de la Seguridad Social tenia las citas de mucho en mucho lo cual no me estaba ayudando, según ella, se trata de un proceso de maduración debido a que mis padres me han sobreprotegido mucho siempre (tengo 22 años) y he respondido de esta forma.
    Creo, que tu articulo se refiere a este tipo de causa que estalla en ansiedad si bien puedo entender.
    Mi duda es, ¿cuanto tiempo tarda este proceso? ya va para casi un año y aunque estoy mejor no termino de sentirme con los pies en el suelo como suelo intentar expresarme y sin miedos en el día a día o eliminar del todo la sensación de malestar.
    Un saludo!

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    • 13 mayo, 2015 a las 20:04
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      Hola Ana, muchas gracias por comentar y por tu sinceridad. Como imaginarás no hay un tiempo establecido. Algunos lo consiguen en unas pocas semanas y otros en toda una vida. Sé fiel a ti misma. Si el proceso que estás viviendo es madurativo, ve poco asumiéndote a ti misma. Abraza todo lo que eres, lo bueno y lo malo, e intenta ir cogiendo responsabilidades poco a poco, abriéndote al mundo.

      A mí, personalmente, por mi forma de hacer y entender la terapia un año me parece mucho tiempo. Haz una auto-evaluación o un análisis de conciencia contigo misma a ver qué está pasando y por qué la cosa va tan lenta.

      No puedo decirte mucho más sin conocerte, sólo desearte suerte y bendiciones! Un abrazo y gracias de nuevo

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  • 30 septiembre, 2016 a las 18:35
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    Me he sentido muy identificado…. Siempre he tenido LA sensation de “querer Salir del armario” y ser yo.. Pero cuando me cuestiono mi Vida me da LA sensation de que no me he inventado Nada… Pero no se vivir. Soy muy poco constante. Me siento a veces estancado en LA personalidad de un niño aunque yo quiera ser mayor. me he esforzado a ser independente y autonomo des de los 18 y ahora tengo 26. Y estoy lleno de angustia por no saber quien soy, ni lo que quiero…Con LA autoestima bajisima, no disfrutando.. Aunque me siento querido y valorado..

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  • 9 abril, 2017 a las 9:10
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    Hola, muy interesante tu artículo, evidentemente lo he leído porque tengo ansiedad, gracias por escribirlo de verdad, me está ayudando mucho a descubrir lo que me está causando la ansiedad, no es la primera vez que tengo ansiedad, de hecho la primera vez que la tube fue muy fuerte y me daban ataques horribles de pánico, sentía que me iba a morir, supere este episodio cuando deje a mi pareja ya que mi relación con el estaba estancada ya que el eligió un camino distinto al mio, cuando lo deje con el tiempo supere esa pérdida y se fue toda la ansiedad, pero ahora ha vuelto y todo ha comenzado con una depresión, la depresión he descubierto su causa y creo que es con usted dice, me he estado engañando a mi misma con respecto a mi profesión, tengo más de diez años en el mundo de la peluquería y siento que ya no amo lo que hago ya no tengo ilusión con mi trabajo y eso me impide desempeñarlo bien no lo hago como antes,lo más seguros es que mis clientes no se den cuenta, pero s veces he llegado a odiarlo y con ganas de dejarlo todo y cambiar trabajar en otra cosa, en lo que sea me da igual, con tal de no seguir en lo mismo, tengo una amiga psicóloga que me está ayudando, ella dice que debo encontrarme a mi misma y redescubrir que quiero hacer en la vida, volver a estudiar algo que realmente me apasione que sea mi vocación, se que ella no puede ayudarme mucho porque es mi amiga, pero bueno en fin me gustaría saber su opinión a cerca de lo que he escritor, escribir esto ha sido como una terapia gracias

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    • 9 abril, 2017 a las 11:46
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      Hola, muchas gracias por tu comentario y un abrazo fuerte. Lo importante es que seas lo más sincera posible contigo misma. Si no te eres fiel es muy difícil alcanzar la plenitud emocional. Y, por supuesto, siempre desde el realismo. Me alegra que escribirme esto te haya venido bien. Eres tú misma la que sabes sobre ti, yo sólo puedo escucharte y estar de acuerdo contigo. Detrás de los síntomas suele haber un sentido y una causa (mi práctica me ha convencido con ello), así que no te conformes, lucha con aceptación, responsabilidad y realismo por llegar a ser plenamente tú misma. Gracias otra vez y bendiciones

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